martes, 6 de febrero de 2007

CRISTÓBAL LÓPEZ Y CIRSA

Apuntes sobre Codere
La política argentina tiene al juego de azar como un recurso de
financiación ?en ?blanco? o ?ilegal?-, y la puja por el control del
juego en el Gran Buenos Aires será una de las novedades entre Néstor
Kirchner y Eduardo Duhalde
Buenos Aires, 02 de Diciembre de 2004A


Cuando Eduardo Duhalde era Presidente interino y Néstor Kirchner
aspiraba a reemplazarlo, ocurrió un acuerdo importante entre el hoy
intendente de Lomas de Zamora, Jorge Rossi, y Cristóbal López,
presidente de Casino Club y empresario de la mayor confianza de Kirchner.

Rossi había administrado los juegos de azar en la Provincia de Buenos
Aires durante los años de Duhalde y de Carlos Ruckauf. Aquel acuerdo le
permitió a Cristóbal López ingresar sus máquinas ?tragaperras? en el
Hipódromo de Palermo.

Antes lo habían intentado Samuel Liberman ? Codere (Compañía de
Recreativos), y terminaron administrando el Hipódromo de Maroñas, en
Montevideo, Uruguay, cuando una suma de intereses, que incluyó a Aníbal
Ibarra, logró impedir que Fernando De la Rúa cumpliera con su promesa a
Liberman.

El 16 de octubre de 2002 se inauguró en Palermo una sala con 70 máquinas
tragamonedas, habilitadas por la Lotería Nacional, aún cuando distintas
autoridades de Buenos Aires, entre ellas el procurador general de la
Ciudad, Juan Carlos López, intentaron retirar las máquinas.

Hoy, Palermo tiene en funcionamiento 1.700 máquinas, y una autorización
para instalar hasta un total de 3.000 máquinas, para lo que se
encuentran realizando obras en el subsuelo del edificio principal.

Gracias a intervenciones personales de Kirchner, Casino Club luce
repleta de proyectos. Por ejemplo, Casino Club se encuentra iniciando
las obras del centro de entretenimientos con 1.000 tragamonedas que
funcionarán en el hipódromo de San Miguel de Tucumán. El Presidente
habló telefónicamente con el gobernador José Alperovich al respecto, se
dice entre los políticos.

Entonces, el ministro de Economía tucumano, Jorge Jiménez, como
interventor de la Caja Popular firmó la prórroga de la concesión del
hipódromo al Jockey Club. A cambio, Casino Club edificaría un centro de
convenciones para la Provincia.

Para calmar los ánimos, Jiménez incluyó una cláusula por la cual
estableció que estas concesiones caducarán, sin derecho a indemnización,
cuando se detecten hechos vinculados a la prostitución, la drogadicción,
el lavado de dinero o la presencia de menores en las casas de juego.

En la Ciudad de Buenos Aires, solamente el Hipódromo y el
casino-flotante pueden explotar las tragamonedas. Y existe un acuerdo
entre Casino Club y Cirsa ?propietaria del buque-casino- para avanzar
sobre nuevos negocios como los bingos bonaerenses, con la exclusividad
de las tragamonedas en el GBA (excepto el casino de Tigre), que deben
iniciar una renovación de licencias en 2006.

Se trata de un sistema de prórrogas de hasta 15 años para las
concesiones vencidas o que vencen a corto plazo y la posibilidad de
habilitar hasta seis bingos más sin licitación.

Los bingos aportan a la provincia $ 30 millones mensuales por canon en
30 partidos bonaerenses, tributan ingresos brutos y dan ocupación a
8.000 personas en forma directa y a otras en forma conexa.

Dado que la renovación está bajo control de una comisión bicameral de la
Legislatura provincial, es importante cuál será la relación de fuerzas
en el colegiado luego de la renovación de bancas en 2005.

*¿A quién responderán sus jefes? ¿A Kirchner o a Duhalde?*

Codere fue fundada en 1980 por los hermanos Franco, propietarios del
Grupo de Recreativos Franco, y la familia Martínez Sampedro. En 1990,
dio el salto internacional: la Argentina, México, Venezuela, República
Dominicana, Chile e Italia.

La relación entre Duhalde y Codere es importante. Quedó ?blanqueada?
cuando el Club Atlético Banfield lució en sus camisetas para la Copa
Sudamericana Nissan 2004, el isologo de Codere. Duhalde es el ?gran
protector? del club Banfield.

¿Quién inició un trabajo de deterioro de Codere a través de los medios
de comunicación?

¿Tiene algo que ver con estos movimientos la designación, en el
directorio de Codere, del hasta ahora ejecutivo de Grupo Clarín, Vicente
Di Loreto?

Codere Argentina opera cuatro salas de bingo en Mar del Plata y cuatro
en La Plata, Lomas de Zamora, San Miguel y Temperley: 1.100 máquinas
tragamonedas, 2.800 puestos de juego de bingo y una facturación bruta en
2003 de $ 175 millones, distribuidos en tragamonedas ($ 86 millones);
cartones de bingo ($ 82,5 millones) y gastronomía ($ 6,5 millones).
Cerrará 2004 con un aumento de 35% en su facturación bruta .

Marisa Álvarez, del diario El Día, de La Plata (cuyo accionista y
director, Raúl Kraiselburd, es socio de Codere en Bingo La Plata),
afirmó: ?En la Legislatura se nota, a su vez, cierta incomodidad por las
presiones de un lobby a favor de la habilitación de tragamonedas en
hipódromos bonaerenses?.

Hay ?movimiento?. El juego de azar ha financiado a muchos políticos
argentinos prominentes durante los últimos años.

Parte de la ofensiva contra Codere se apalanca en la detención en USA de
uno de sus socios, Joaquín Franco Pérez, acusado de fraude y soborno.
Otros cuestionamientos apuntan al vicepresidente ejecutivo de la filial
argentina, Héctor Luna, a quien se le intenta adjudicar supuestas
irregularidades.

Por las dudas, Luna fue uno de los oradores en la Conferencia sobre
Transparencia y Reglas Claras en los Negocios del Juego, de la
Exposición realizada en el Centro Costa Salguero.

Debe recordarse que Monitor Clipper Partners (MCP) compró el 10,4% de
Codere, para alegría de José Antonio Martínez Sampedro, presidente y
consejero delegado de Codere. MCP es la antigua unidad de merchant
banking del Credit Suisse First Boston.

Las embestidas contra Codere, en el pasado, se adjudicaron a otro
propietario de bingos, Carlos Vázquez Loureda (bingos Royal). La
diferencia fue que éste acusó de fraude a Codere en el pago de
participaciones accionarias en sus bingos.

En su denuncia, en el Juzgado Nacional de Instrucción Nº 40, Vázquez
Loureda sostuvo que Codere se infiltró en su grupo, a través de un
acuerdo engañoso, y comenzaron a sabotearlo para obtener ventajas
económicas.

El Juzgado ordenó allanamientos a Codere y al domicilio de Luna. Pero lo
que ocurre hoy día poco tendría que ver con aquella disputa de negocios.
Además, hoy Vázquez Loureda tiene en su empresa un veedor judicial.

¿Será verdad lo que pregona Jorge Asís, que en la Argentina la política
se construye con chequera, pauta publicitaria y tragamonedas?

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